domingo, 12 de noviembre de 2017

PLANIFICANDO LA EVALUACIÓN. Diseño de una tarea integrada con evaluación Formadora

Diseño de una tarea integeada. "El producto"

¿Qué van a crear los estudiantes?
En nuestro centro, hace un par de años elaboramos un proyecto en la etapa de Primaria para profundizar y mejorar tanto en el área de Matemáticas como en Lengua Castellana y Literatura. 
Se trata, de forma muy resumida, de abordar contenidos de una forma más manipulativa, participativa, dinámica y motivante. Así, el libro de texto de ambas áreas desaparece en una sesión de Matemáticas y en dos sesiones de Lengua. Son los conocidos Talleres de Lengua (martes y jueves, una sesión cada día) y Matemáticas (viernes, una sesión).

En el taller de Lengua, una de las actividades que realizamos es la creación de un Kamishibai (teatro de papel de origen japonés) por equipos (elaborados a través de dinámicas cooperativas). Estuvimos debatiendo sobre la temática de este año, que pueden ser libre, o elegir la misma para todos. 
Puesto que nuestros compañeros más pequeños trabajan por proyectos (E.Infantil), se informaron sobre el que estaban trabajando este primer trimestre: Robinson Crusoe. 
Así, entre todos decidimos que los Kamishibais de este año versarían sobre este personaje tan literario (aunque la mayoría de mis alumnos no lo conocían). Seis grupos de cuatro componentes cada uno, seis Kamishibais que contaríamos a los siete grupos de E.Infantil de nuestro centro. Mucha ilusión por realizar una actividad diferente, en la que la ilustración es tan importante como el texto, e incluso nervios (algunos) por no sentirse capaces de contar un cuento o una historia a otros niños.


En el blog de Kamshibai. Blog del proyecto Kamishibai podéis informaros sobre esta tradición japonesa y sus grandes posibilidades para aplicarlo en nuestras aulas.
Poco a poco, tantas variantes a tener en cuenta (el currículum y más concretamente los criterios de evaluación, las ganas de los chicos por contar un cuento a los más pequeños, y la utilidad que puede llegar a tener para que los compañeros de E.Infantil puedan aprender más sobre este personaje, van haciendo de esta tarea algo con mucho sentido. Por no mencionar la creatividad que fluye a raudales durante su elaboración y que ya hemos comprobado en el centro.

Centro organizador
Tras repasar los criterios de evaluación fijados por la Comunidad de Madrid (Decreto 89/2014), el correspondiente al bloque de contenidos de Educación Literaria número 18, me parece el más apropiado para vertebrar esta tarea integrada:
"18. Compone textos breves en prosa o en verso con una intencionalidad literaria".

Conclusión
Afrontar este reto me ha reconciliado con una parte de mi trabajo que tenía un tanto olvidada: el currículum. Siendo honersto y realista, y aunque resulte bastante vergonzoso reconocerlo, sospecho que es la realidad de muchos maestros actualmente. Debemos tenerlo muy presente a la hora de trabajr, y no siempre es así.

Nos aporta muchas más ideas de las que creemos (al menos a mí me ha pasado) y he desmitificado esa idea de "piedra inamovible, tan pesada", que más que ayudar, nos impide avanzar. Me alegra poder reafirmarme que no es así. Es un instrumento fundamental, un punto de partida, y un buen apoyo para trabajar. Y así lo tendré en cuenta en el futuro.

Por otro lado, este momento de planificación me ha aportado una pequeña ilusión. No estoy solo en la planificación. Pero no lo digo por falta de compañeros, que sí están. Los chicos pueden participar en la toma de decisiones, y estoy seguro que por esta lógica razón, los aprendizajes serán más significativos, ellos participarán más motivados, con más ganas. ¿Qué más se puede pedir?






lunes, 30 de octubre de 2017

¿QUÉ ES LA EVALUACIÓN? Reflexión personal

Tras varios años trabajando, la idea que tengo sobre la evaluación ha ido modificándose poco a poco. El concepto primitivo albergado en mi consciencia profesional era muy distinto a la idea que aspiro a asimilar actualmente.
Así, de encasillar a mis alumnos con números y letras, espero poder evaluarles de verdad, atendiendo a sus características, teniendo en cuenta su punto de partida, sus dificultades y fortalezas, para que puedan enriquecerse con lo trabajado durante una sesión, una secuencia didáctica, un proyecto o un curso lectivo.

Para esquematizar el proceso seguido, y aunque resulte muy recurrente, rescato esta fantástica ilustración de Francesco Tonucci, con la que me he sentido tantas veces identificado (en la figura del profesor 

Ser consciente de este tipo de situaciones a la hora de evaluar, junto con otras (a la hora de transmitir, a la hora de ser escuchado, a la hora de conseguir que los contenidos sean adquiridos...), me ha supuesto un duro despertar en mi plácido sueño laboral.


Pero estoy seguro que el cambio será satisfactorio. Ya lo está siendo. 

¿Cómo puede ser que todos los alumnos, tras un período de 2 meses, no recuerden prácticamente nada de lo aprendido durante el curso anterior? ¿Cómo explicar que un gran porcentaje de los alumnos, curso tras curso, generación tras generación, siga pasando lo mismo?


Aprendizajes significativos, tareas integradas en su realidad, mayor participación de los alumnos en la construcción de los aprendizajes... Un larga lista de cambios. 

Y la evaluación, es otro cambio igual de decisivo para mejorar nuestra labor docente. En esta imagen he intentado mostrar qué es para mí en estos momentos la evaluación. 
Hacer un proceso más consciente, donde cada paso que den, pueda y tenga respuestas a sus preguntas, reorientando dicho proceso, cada proceso. Desde qué hacen, pasando por el cómo, cuándo, si los pasos dados son los adecuados... Y así, estoy seguro, que en septiembre, cuando comprobemos el punto de partida de nuestros alumnos, los contenidos olvidados serán escasos.

domingo, 29 de octubre de 2017

EVALUAR PARA APRENDER. Mis expectativas

Nuevo aspecto sobre el que reflexionar: la EVALUACIÓN.

Trabajo en un centro de educación infantil y primaria como tutor de 6º de, y como especialista en el mismo nivel.

Comenzar este curso es fundamental para mí, puesto que la evaluación es un aspecto de nuestro trabajo vital y que ha sido (y sigue siendo) el gran olvidado dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Y para mí, ha llegado el momento de decir basta. Hasta aquí. Si tenemos claro que el paradigma educativo debe cambiar y evolucionar (yo lo tengo muy claro), la evaluación es  un paso más, igual de importante, para construir este cambio.

Y mis necesidades son todas, respecto a la evaluación, de cómo llevarla a cabo para que aporte a los alumnos. Incluso, para que no reste ni encasille.
Es para mí trascendental repensar un nuevo concepto de evaluación, conocer estrategias para llevarla a cabo y familiarizarme con herramientas para su adecuación al proceso educativo.

Como no puede ser de otra manera, el propósito de este nuevo proceso formativo, es el de mejorar en mi labor profesional, y ayudar de la mejor forma posible a mis alumnos en su camino. Así, se me antojan como primordiales satisfacer estas dos expectativas:
- Llegar a manejar con soltura procesos evaluadores formativos integrados en CUALQUIER secuencia didáctica.
- Sentirme lo suficientemente seguro en su manejo y aplicación como para poder transmitirlo a mis compañeros más cercanos e interesados en procesos de evaluación.